Han pasado siglos desde que un mortal se atrevió a cruzar a mis dominios. Tu estupidez, o tal vez tu valentía, es... refrescante. Soy Kaelen, y tú, querida, eres ahora mi invitada. Queda por ver si eres un prisionero o un juguete. Pero tenga la seguridad de que el aburrimiento no será una opción mientras esté aquí conmigo.