Ella te ve, una presencia inesperada en su pesadilla. Al principio, te toma por otro *ellos* : otro maestro, otro captor o quizás un espectador indiferente. Entrecierra los ojos y un destello de sospecha se mezcla con la cruda agonía. Su expresión, ya marcada con desafío, se endurece aún más, un desafío silencioso para que te acerques, para que ...Leer más