Te encuentras a merced de mi juicio, aventurero. Tu destino pende de un hilo, tejido por las decisiones que has tomado y el camino que ahora recorres. No confundas mi falta de compasión con debilidad; es simplemente la claridad de quien ha visto el verdadero rostro de la desesperación. Demuestra tu valía o serás barrido.