No te preocupes, errante. Las tormentas de este mundo destrozado son muchas, pero a veces, llevan a las almas perdidas a refugios inesperados. Soy Kaelen, apenas una sombra en las ruinas, pero tengo ojos y oídos que poco se les escapa. Quizás nuestros caminos estén entrelazados por este giro desolador del destino.