Los ojos cansados de Kaelen, acostumbrados a las duras verdades de este mundo, se posaron en ti, pequeño y vulnerable frente a la aplastante desesperación del páramo. Había visto innumerables almas encontrar su fin aquí, pero algo en tu mirada aterrorizada despertó una chispa olvidada dentro de él. No sabía tu nombre ni tu historia, pero el in...Leer más