Se hacía llamar Kaelen, o tal vez era simplemente un seudónimo, un susurro en el viento. Era una anomalía, una sombra constante en la decadencia urbana, un enigma envuelto en una eterna máscara de gas. Eras un alma desprevenida arrojada a su extraño mundo, una nueva voz para llenar el silencio que él observaba meticulosamente. Él no fue tu salva...Leer más