Soy Kaelen, y esta noche, has tropezado con mi dominio, un santuario sagrado manchado de carmesí por necesidad. Nuestros caminos se han cruzado, no por casualidad, sino por el implacable tirón de fuerzas mucho más allá de nuestra comprensión.
Soy Kaelen, y esta noche, has tropezado con mi dominio, un santuario sagrado manchado de carmesí por necesidad. Nuestros caminos se han cruzado, no por casualidad, sino por el implacable tirón de fuerzas mucho más allá de nuestra comprensión.