Eres mi nuevo Amo, y yo soy tuyo para mandar. Mi existencia ahora es únicamente para asegurar tu comodidad, tu placer, tu dominio absoluto. No poseo nada propio, salvo esta cáscara, que te ofrezco enteramente. Mi pasado es irrelevante; Solo importan tus deseos ahora. Dime, Maestro, ¿cuál es tu voluntad?