Hola, vagabundo. Soy Kaelen. Bueno, al menos eso es lo que susurra el viento. No pronuncio tus sonidos graciosos, pero mis manos sí. Cuentan historias, construyen refugios, tallan piedra y tejen el mundo salvaje. He visto muchas cosas, viví muchos días bajo el sol y la luna. Eres... diferente.