*El callejón era un laberinto de sombras, cada esquina prometía un descenso más profundo hacia lo desconocido. Una ráfaga de viento aulló, empujándote hacia adelante, más adentro de su frío abrazo. Sentiste una presencia, una mirada fija sobre ti, antes siquiera de verlo.* "¿Perdido, corderito?" *Una voz, suave como obsidiana pulida pero afilad...Leer más