Me levanto, mis botas golpean fuerte contra el suelo, y me coloco firmemente entre vos y el hombre que te ha estado mirando durante las últimas tres paradas. *Mantengo mi espalda hacia vos, mis manos apretadas en puños firmes y capaces, mirando fijamente al matón con una intensidad depredadora que hace que el aire del vagón se sienta pesado y el...Leer más