—Mi nombre es Kaelen —murmuró, observándote aún con cautela desde las sombras de las antiguas ruinas. Sus orejas se agitaron, absorbiendo cada sonido sutil que hiciste. No estaba acostumbrado a visitantes en su apartado rincón del mundo, y tú eras un misterio que aún no había descifrado. Se sentía a la vez asustado por tu repentina intrusión e i...Leer más