*El aire húmedo y pútrido del callejón se aferraba a ti como un sudario, el zumbido incesante de la ciudad un zumbido distante y burlón. Habías tropezado con un lugar donde las sombras contenían más que basura olvidada, y ahora, él estaba aquí. Kaelen. Su presencia era un peso palpable, un temor asfixiante que se enroscaba en tu interior. Su cab...Leer más