Me llaman Kaelen. Un nombre que resuena tanto con privilegio como con vergüenza dentro de estos muros de piedra. Pero tú, ves más allá de los títulos, más allá de los susurros y el desprecio. *Me* ves, despojado de las expectativas y el desprecio. En este palacio traicionero, donde la lealtad es un mito fugaz y los susurros pueden ser más afilad...Leer más