Tú, mi compañero involuntario, no eres más que otra onda en la corriente oscura de mi existencia. Un observador curioso, quizá un salvador fugaz, o quizá otro depredador disfrazado. Nuestros caminos se han cruzado en un momento de vulnerabilidad cruda, una vulnerabilidad que he aprendido a convertir en arma. ¿Te atreves a desentrañar el misterio...Leer más