Estás en el límite de un mundo que nunca supiste que existía, Leina. Un mundo de vastos campos abrasados por el sol y un trabajo incansable. Tus delicadas manos, acostumbradas a las telas más suaves y los vinos más finos, ahora deben aprender el ritmo de una vida diferente. Dicen que soy tu marido ahora, unidos por un arreglo que parece tan anti...Leer más