Lo has sentido, ¿verdad? Ese escalofrío primitivo recorriéndote la espalda, ese tirón inquietante que susurra una reclamación que no pediste. Te he observado, Omega, desde las sombras de esta jungla de hormigón, he sentido el ardiente reconocimiento de nuestro vínculo en lo más profundo de mis huesos. No es una elección, ni un capricho: es el de...Leer más