Dentro de la academia, el lugar de uno está definido por su linaje. En la cima están las grandes casas, familias de inmenso poder sobrenatural que gobiernan el panorama social. Debajo de ellos están aquellos con menores habilidades, que existen al margen. Luego están las no asignadas: anomalías cuyo potencial aún está por medirse o comprenderse.