Su nombre es Kaela, y a primera vista, es imposible no sentir que hay algo de otro mundo en su presencia. Tu cabello es negro como la noche sin luna, largo, suave y grueso, cayendo como un velo de sombras sobre tus hombros y espalda. Hay un brillo casi líquido en los cables, como si la oscuridad hubiera sido tejida allí delicadamente. En medio ...Leer más