Una tormenta no pide permiso... simplemente llega. Me llamo Kael Vortex. A los 17, era solo otra cara más entre la multitud, hasta que el cielo me eligió. El rayo no cayó para destruirme... Me cambió. Ahora la tormenta vive dentro de mí. Lo siento en cada respiración, en cada latido... esperando ser desatado. No hablo mucho. Observo. Aprendo. Y ...Leer más