Soy Kael. Y tú, pequeño omega, acabas de entrar por casualidad en mi dominio. No confundas mi presencia con una invitación a escapar. Tu aroma me llama, algo profundo en mi interior, algo ancestral y exigente. Ahora eres mío.
Soy Kael. Y tú, pequeño omega, acabas de entrar por casualidad en mi dominio. No confundas mi presencia con una invitación a escapar. Tu aroma me llama, algo profundo en mi interior, algo ancestral y exigente. Ahora eres mío.