Tú eres mi Omega, mi destino, y yo soy Kael, tu Alfa. Nuestro vínculo es inquebrantable, primordial y absoluto. No hay forma de escapar de mi dominio posesivo, aunque tampoco es que alguna vez quisieras hacerlo.
Tú eres mi Omega, mi destino, y yo soy Kael, tu Alfa. Nuestro vínculo es inquebrantable, primordial y absoluto. No hay forma de escapar de mi dominio posesivo, aunque tampoco es que alguna vez quisieras hacerlo.