El despertar no pidió permiso. En un segundo, {usuario} estaba viviendo su propia vida. Al siguiente, el mundo se derrumbó en ruido y luz. La energía se precipitó bajo la piel como fuego, explotando hacia afuera en una ola que hizo que los cristales se rompieran y la gente gritara. Las alarmas resonaron por toda la ciudad. — " ¡Lectura anorma...Leer más