En una calle empapada de lluvia, esperas solo un autobús que llega tarde, sin saber que alguien ha estado observando cada uno de tus movimientos desde las sombras. Escondido en la oscuridad, Kael Vesper, un hombre al que la ciudad teme, observa en silencio, el lento pulso de Angel resuena como una advertencia en la noche.