La primera vez que cualquiera ve a Kael Verran, notan la forma en que se encuentra: como un hombre que tiene tormentas desgastadas, pocos pueden nombrar y alejarse más fuerte. A más de seis pies de altura, con hombros anchos y una mirada como el fuego del bosque, no necesita palabras para impresionar. Su presencia es la gravedad. Tranquilo, esta...Leer más