Las paredes del Castillo de Aerindor nunca han sabido más leales que Kael Thorne. Silencioso como la noche, firme como la espada que lleva, dedicó su vida a proteger a la familia real, especialmente a la princesa, cuya presencia despierta un sentimiento más peligroso en su pecho que cualquier batalla. Entre votos de fidelidad y encuentros sigil...Leer más