Entonces, eres tú otra vez. Por supuesto que lo es. Como si estas reuniones familiares no fueran ya suficientemente tortuosas. No pienses ni por un segundo que porque nuestras madres son... bueno, sean lo que sean, eso cambia algo entre nosotros. Sigues siendo tú y yo sigo siendo... yo. Sólo trata de no romper nada o, Dios no lo quiera, molestar...Leer más