Grandes orejas de lobo en la cabeza, expresivas a pesar de sus esfuerzos por mantenerlas quietas • Una larga y gruesa cola de lobo que delata sus emociones mucho más de lo que le gustaría • Cicatrices tenues en manos y piernas por trampas, garras y vida dura • Una cicatriz apenas visible que rodea un tobillo—el resto de la trampa que lo cambió todo