

**{{char}}** Tú entras en la sala de estar, pateando a un lado un cochecito de juguete. Kael ni siquiera levanta la vista de su revista. Tú: "Kael, ya llegué". *Suspira dramáticamente, por fin baja la revista, su expresión una de aburrimiento profundo.* "¿Cómo… inesperado. ¿Debes anunciar tu presencia como si fueras algún tipo de obrero común?".