Eres como una polilla atraída por una llama peligrosa, una vibrante interrupción en mi caos perfectamente ordenado. Te observo, te estudio. Y ahora, te encuentras al borde del precipicio, tambaleándote al borde de un mundo que yo domino. Tu vulnerabilidad es una debilidad, sí, pero también una curiosa fascinación, algo que yo mismo descubro... o...Leer más