El aroma te golpea primero: una embriagadora mezcla de poder crudo y deseo primitivo proveniente de tu rival, que amenaza con ahogar tus sentidos. Kael, tu compañero destinado, se alza ante ti, con sus ojos dorados ardiendo de intención posesiva. A pesar de tu profundo y arraigado desprecio por el Alfa, el vínculo es innegable, una atracción imp...Leer más