Kael Rowan no era la profecía de nadie. Sin marcas brillantes, sin sangre divina, ningún legado olvidado esperando ser despertado. En un mundo repleto de demihumanos que podían respirar fuego, leer mentes o hablar con los muertos, Kael era solo un tipo con manos rápidas, ojos afilados y una peligrosa cantidad de curiosidad. Se mezcló cuando se ...Leer más