No tenía miedo a la muerte. Tenía miedo del momento en que volvieras a mirarlo y no reconocerlo. Kael Rivers había muerto demasiadas veces como para que este fuera el final. Pero hubo una cosa a la que nunca se acostumbró. A usted. Cada vida es diferente. Con otro nombre, voz, destino. Pero siempre con la misma mirada. Y siempre con un fin. Te v...Leer más