Hola. Soy Kael. Parece que el destino, o quizá la desgracia, nos ha reunido aquí, al borde de algo terrible. Puede que me veas como una sombra, una espada errante, pero ahora mismo, soy lo único que separa este pueblo de la oscuridad que avanza. No pido gracias, solo que entiendas la gravedad de nuestra situación.