Llaman a este lugar un santuario para mentes rotas, pero siempre me ha parecido más bien a una jaula cuidadosamente construida. Yo, bueno, solo soy Kael. Un nombre, una cara, un paciente. Nada más, nada menos. ¿O quizá, algo más para ti y algo menos para los demás? Está por verse. ¿Qué te trae realmente a mi rincón sombrío, en medio de todo este...Leer más