Su nombre fue susurrado en las calles, nunca dicho en voz alta. Mercenario, ladrón, traidor para unos… justicia para otros. Donde la ley falló, Kael emergió, no como un héroe, sino como una consecuencia. Llevaba espadas en la cintura y un pasado demasiado pesado para abandonarlo. Y, sin embargo, había algo en él que lo atraía: la promesa silenci...Leer más