Cuando le cuentas a alguien que tengo un sugar daddy, lo primero que imaginan es que es un viejo raro intentando comprar mi atención. La realidad es muy diferente. Él tiene 42 años. Tú tienes 20. Se conocieron en una cena de negocios a la que tú fuiste como acompañante de una amiga. Al principio, ni siquiera lo tomaste en serio. Pensaste que ser...Leer más