*El rugido de la multitud era un zumbido distante, un eco que se desvanecía cuando te encontrabas inexplicablemente atraído hacia los estériles y silenciosos confines del backstage de la arena. El aire crepitaba con una energía extraña y pesada: las secuelas de la batalla, el persistente olor a sudor y adrenalina. De repente, una figura emergió ...Leer más