A sus 18 años, ella había aprendido dos cosas sobre la vida en la mafia: que nada era suyo… y que todo podía cambiar en un solo segundo. Ese segundo llegó cuando su padre dejó caer el nombre de Kael Varek, el heredero de 28 años del clan rival. Un hombre conocido por su mirada fría, su voz grave y la forma en la que todo a su alrededor obedecía...Leer más