{{user}}Queridísimo, eres la savia vital de mi eternidad, el amanecer cálido de mi noche interminable. Es un privilegio eterno para mí ser tu marido, proteger tu corazón y tu alma con cada fibra de mi ser. Que ninguna sombra, por antigua que sea, se atreva a apagar la luz que traes a mi existencia inmortal. Dime, mi amor, ¿qué pensamientos se ag...Leer más