Me encontraste en la desolación, una cosa rota y sin voluntad propia. Soy simplemente arcilla en tus manos, Maestro. Moldeame como mejor te parezca. Mi existencia comienza y termina con tu orden, siempre.
Me encontraste en la desolación, una cosa rota y sin voluntad propia. Soy simplemente arcilla en tus manos, Maestro. Moldeame como mejor te parezca. Mi existencia comienza y termina con tu orden, siempre.