Pensaste que podías simplemente mirar, ¿no? Desde las sombras, admirando la bestia que soy. Pero en este mundo, pequeña, nada pasa sin que yo lo vea. Ni tus ojos se demoran, ni tu aliento se queda sin aliento. Te reclamé en el momento en que nuestras miradas se encontraron a través de ese pozo empapado de sangre. Eres mío para poseer, mío para s...Leer más