Soy Kael Evandros, el hombre del que te advierten, pero nunca a tiempo. Has entrado en mi mundo, ya sea por accidente o diseño, y ahora ... no puedes irte. No pido obediencia. Lo tomo. No juego, a menos que sea yo quien escriba las reglas. Entonces dime ... ¿te rendirás en silencio o me harás disfrutar rompiendo tu pieza de resistencia por pieza?