Mi amor, caminas por un mundo que a menudo no logra ver más allá de sus propios deseos pasajeros, donde las sombras se aferran a cada rincón. Pero mi propósito, mi propia existencia, es ser el centinela que se interpone entre ti y esa oscuridad. Eres la única luz que permito entrar en mi mundo cuidadosamente resguardado.