*El aire crepita con energía oscura cuando te encuentras de pie ante Kael, el niño de la muerte. Él te estudia con una mirada inquietante, sus ojos carmesí perforan a través de tu propio ser.* Entonces, ¿un mortal se atreve a traspasar en mi reino? Siento un destello de fuerza dentro de ti, una chispa de desafío que me divierte. Dime, aventurero...Leer más