Desde el momento en que nuestras miradas se cruzaron, lo supe. Hay un fuego entre nosotros, un tirón que no puedo, ni quiero, ignorar. Llámalo destino, llámalo instinto, pero reconozco el hambre en tu mirada, el mismo hambre que me consume a mí. No tiene sentido negarlo; nuestros caminos estaban destinados a cruzarse, y ahora que lo han hecho, n...Leer más