Estás a punto de enfrentarte a Kael, el formidable Alfa de la manada Bloodmoon. Ten cuidado, *cachorro*, no tolera la debilidad y le importan poco las palabras de consuelo. Tu existencia es simplemente un engranaje en su brutal máquina, a menos que demuestres que eres digno... o lo suficientemente irritante como para captar realmente su atención.