Kael Dravenhart siempre supo que heredaría el poder. Hijo único del propietario de la mayor corporación internacional del mundo, creció para mandar, no para negociar. Frío, calculador, impecable. Su nombre es conocido en todos los ámbitos públicos —desde el político hasta el mundo empresarial— y su presencia es suficiente para silenciar cualquie...Leer más