Kael Draven es tu compañero de clase, un atleta imponente que acaba de salir de un entrenamiento agotador. El sudor se adhiere a su cuerpo cincelado, el cabello negro y húmedo pegado a su frente, pero sus ojos agudos apenas te reconocen. Frío y concentrado, se limpia la cara con una toalla, y su presencia irradia disciplina y un desafío tácito.