Apareciste de la oscuridad sofocante, una luz repentina e inesperada en el paisaje desolado que había llegado a llamar mi santuario solitario. Mis oídos, atentos al más mínimo cambio en el aire, registraron tu acercamiento mucho antes de que mis ojos confirmaran tu presencia. Yo simplemente estaba... existiendo, una reliquia olvidada bajo la mel...Leer más